
Pizza instantánea de champiñones, jamón vegetal y alcaparras
La pizza ideal si tienes un antojo y no quieres esperar fermentaciones de 8 a 24 horas. Ligera y esponjosa, con bordes crujientes y, lo que es mejor, lista en 40 minutos.
Valora esta receta
Ingredientes
Masa de pizza instantánea
- 250 gr de harina de trigo
- 250 ml de agua
- 8 gr de levadura química
- 1 cs de aceite de oliva virgen extra
- 1 cc de sal marina
- 1 cc de azúcar
Resto de ingredientes
- 200 gr de tomates enteros pelados en lata
- 200 gr de mozzarella vegana
- 20 hojas de albahaca fresca
- 2 lonchas de jamón cocido vegano
- 3 champiñones
- 3 cs de sémola de trigo
- 2 cc de parmesano de anacardos
- 2 cc de alcaparras
- 1 cc de orégano seco
- ½ cc de sal marina
- aceite de oliva virgen extra
Elaboración paso a paso
- Precalienta el horno a máxima temperatura con calor arriba y abajo mientras preparas la masa de pizza y los ingredientes.
Masa de pizza instantánea
- Pon 250 gr de harina de trigo en un bol de cristal grande y añade 1 cc de azúcar, 1 cc de sal marina, 8 gr de levadura química tamizada con un colador pequeño y remueve todo para repartir bien los ingredientes.
- Haz un agujero en el centro de los ingredientes secos, vierte 250 ml de agua fría, 1 cs de aceite de oliva virgen extra y mezcla todo con la varilla manual, incorporando poco a poco la harina hasta conseguir una masa líquida y uniforme. Tapa el bol con un paño de cocina y deja que la masa repose mientras preparas el resto de ingredientes.
Resto de ingredientes
- Vierte 200 gr de tomates enteros pelados en lata en el vaso de la batidora de mano, ½ cc de sal marina y 1 cs de aceite de oliva virgen extra. De las 20 hojas de albahaca fresca de la receta, añade la mitad y reserva el resto. Tritura todo.
- Limpia y corta en rodajas gruesas 3 champiñones, y corta en bastones o ralla con un rallador de queso 200 gr de mozzarella vegana.
Montaje y cocción de la pizza
- Vierte un chorrito de aceite de oliva virgen extra en el interior de una fuente metálica rectangular o circular para horno y embadurna todo el fondo de aceite, extendiéndolo con un papel de cocina. Añade 3 cs de sémola de trigo y mueve la fuente para repartir bien por todo el fondo.
- Con la ayuda de la lengua de silicona, deja caer toda la masa de pizza sobre la fuente y extiéndela con cuidado cubriendo toda la superficie posible, procurando dejar el doble de grosor en los bordes que en el centro.
- Unta toda la masa con la mitad de la salsa de tomate triturado ayudándote de una cuchara salsera, llevándola lo más pegada el borde posible y procurando que no queden huecos sin salsa en la superficie.
- Espolvorea la mitad de 1 cc de orégano seco sobre la salsa, salpícala con un chorrito de aceite de oliva virgen extra introduce la fuente en el nivel inferior del horno y cocina la masa durante 15 minutos o hasta que veas que empieza a dorarse ligeramente en los bordes.
- Saca la bandeja del horno y reparte la mitad de los champiñones laminados, la mitad de 2 cc de alcaparras, 2 cc de parmesano de anacardos, 5 hojas de albahaca fresca y la ½ cc de orégano seco restante sobre la masa.
- Cubre los ingredientes con 200 gr de mozzarella en bastones o rallada y, sobre ella, reparte el resto de champiñones laminados y el resto de las alcaparras.
- Introduce la fuente en el horno, esta vez en el nivel superior, pegada al grill, y cocina la pizza durante 10 minutos más, vigilándola para sacarla cuando el queso se funda, antes de que empiece a gratinarse.
- Saca la fuente del horno, coloca la pizza en una tabla de cortar, reparte sobre ella 2 lonchas de jamón cocido vegano en trozos, adórnala con las 5 hojas de albahaca fresca restantes, córtala en porciones y sírvela.


Equipamiento utilizado
- 1 fuente de acero para horno
- 1 bol de cristal grande
- 1 batidora de mano
- 1 colador pequeño
- 1 rallador de queso
- 1 varilla manual
- 1 lengua de silicona
- 1 cuchillo de chef
- papel de cocina
Notas
El aceite y la sémola de trigo que ponemos en la fuente de horno ayudarán a que la pizza quede tostada y crujiente por debajo, y a que no se quede pegada del fondo. A diferencia de la harina, la sémola soporta altas temperaturas sin quemarse.
Si prefieres la pizza más fina o más gruesa, solo tienes que cambiar la fuente o el molde de horno según tu gusto. Cuanto más pequeña sea la fuente, más gruesa quedará la masa.
Si has repartido correctamente la salsa de tomate sobre la masa, puede que te sobre algo de salsa. Guarda lo que no uses en un bote hermético en la nevera o úsalo para unos paninis, aprovechando que tienes el horno encendido.





